Pastora Mari de Verón

 
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Pastora Mari de Verón
 
 
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TESTIMONIO PERSONAL
Antes de mi conversión estuve en un mal momento que cada vez avanzaba más y más en todo lo que concernía a mi vida, a las de mis hijos y a la de mi esposo.
Comencé a sufrir dolores de cabeza, nervios, peleas con mi esposo la cual cada día era más agresiva, tenía desmayos y todo ello me dio mucho temor; por lo tanto decidí ir al médico para que me tratara, únicamente me dio pastillas un para dormir y otra para despertar.
Mi vida seguía igual, nada cambiaba, decidí ir a una Iglesia Católica Romana por que pensé que me iba a hacer bien, pero tampoco cambio y estuve sufriendo así durante cuatro años y medios; en un momento dado tuve un infarto, los médicos no me daban vida, no tenía pulso, y no le daban esperanzas de vida a mi esposo, cuando me trasladaron los médicos le dijeron a mi familia que tenía que pasar 24 horas para saber mi evolución de vida.
Mi esposo estaba con mis dos hijos esperando el parte médico y le dan la noticia que iba a vivir.
Me dan de alta a los tres días y vuelvo a mi hogar, pero a los dos días comenzaron las peleas nuevamente y entre en estado depresivo, por las noches los espíritus me atormentaban y tenía pesadillas muy feas, mi estado depresivo me impedían comer, bañarme pero la fuerza que hacia para levantarme era por que tenía en ese entonces dos hijos.
Empezaba a escuchar voces evidentemente diabólicas porque me incitaban a que me quiete la vida, decían que nadie me quería, nadie te entiende, que no servía para nada, muchas veces me quise quitar la vida, entonces me hablaron para que vaya a un curandero que me iba a encontrar la solución, nada de eso ocurría, eran todas mentiras, tenía ataques por las noches y echaba espumas por la boca, era terrible para mi vida, dormía con las luces encendidas de toda mi casa porque sentía pánico,...pero un día alguien que no recuerdo quien era me habla de Jesús, yo lo quise conocer y me invitan a una Iglesia Evangélica donde me aseguraban que Dios iba a cambiar mi vida, yo le pregunte ¿Cuanto me van a cobrar?, porque a todo lugar que concurría siempre me cobraban.
En la Iglesia simplemente hicieron una oración, mi vida cambio de repente, me sentí sana, me sentí liberada.
Cuando oraban por mi vida me caigo y empiezo a moverme como una víbora, a largar espumajos por la boca, muchos gritos, y siento como que caigo en una profundidad muy oscura, en ese momento abrí mis ojos y mire y ahí mire al Pastor y a cuatro Siervos que oraban y comprendí que Dios me estaba liberando, esto se prolongo por una semana, en uno de esos momentos despedí por boca ochenta víboras del tamaño de un fideo, la lleve en un frasco de vidrio a mi Pastor y el me dijo que era un nido de víboras en la cual me estaban matando.
Desde entonces comencé a congregarme con mis dos primeros hijos que eran asmáticos, cuando le oraron por sanidad los dos fueron sanos.
A todo esto yo invitaba a mi esposo a congregarse, el no me decía no, el solo me decía...bueno el miércoles, el sábado, el domingo pero pasaban los meses y el seguía igual.
Pero por fin un día Dios obro y el se acercó y desde ese entonces mi hogar era diferente, reinaba la paz, la alegría, el dialogo, éramos una familia feliz así que juntos íbamos al Templo a alabar a Dios y a darle gracias.
Desde entonces estamos dedicados al Señor, liderando la obra con el propósito de llevar el Evangelio y las revelaciones proféticas a las naciones y llegar a las almas de toda persona que aún no conoce a Cristo Jesús.